El Pinar de la Breña, las torres vigías, los acantilados..

Pinar de Los Caños de Meca y Zahora

El Pinar de la Breña está considerado uno de los espectáculos naturales de mayor belleza de todo el litoral atlántico andaluz. El Parque Natural La Breña y Marismas de Barbate concede al visitante impresionantes parajes con acantilados de hasta 100 metros de altura.

¿Cuándo se protegió La Breña?

Declarado Parque Natural en 1989 y con sus 3.797 hectáreas, La Breña y Marismas de Barbate se encuentra entre los municipios de Vejer y Barbate. Existen en él verdaderos caprichos naturales para quien decida adentrarse en un espacio que tiene de natural e histórico a partes iguales. En la Pinada de la Breña encontramos sistemas dunares, pinar, marismas, acantilados…

Historia de La Breña

Vive la historia que alberga todo este gran parque natural. El Cabo de Trafalgar y sus atalayas vigías

En  la actualidad el terrible éxodo migratorio del Estrecho de Gibraltar. A lo largo de su milla marina de extensión costera y por el efecto del «spray salino»  se producen circunstancias físicas que desarrollan comunidades vegetales típicas de marismas como la Barilla, los almajos dulces y salados o la Siempreviva

Vivir en el Parque Natural de la Breña

Según los datos que disponemos, dentro del Parque Natural La Breña y Marismas de Barbate no hay localizado ningún asentamiento humano a excepción del poblado de San Ambrosio de gran atractivo y peculiaridad, la Ermita de San Ambrosio de época visigoda, y el Santuario de la Oliva.

Acantilados del Parque Natural de la Breña en Barbate – Los Caños de Meca – Cádiz

Las torres vigías y los acantilados

Además de dichas construcciones, en el interior del parque natural encontramos dos torres almenaras estratégicamente situadas en la zona más elevada del acantilado:Torre del Tajo Torre de Meca.

Ambas atalayas de vigilancia costera tuvieron un relevante papel en los siglos XV y XVI, ya que cuando los vigías divisaban a piratas berberiscos u otros enemigos, alertaban al resto de torres –así como a la  población- de posibles invasiones. Precisamente son ellas las que dan nombre a las rutas -de gran vistosidad y adaptadas al nivel de cada senderista– como también a los senderos del Acantilado y de las Marismas de Barbate. 

La fauna

Las paredes de los acantilados son muy propicias para la cría de muy diferentes tipos de aves: garcillas bueyeras, grajillas, estorninos negros y  la más antigua de todas, la Gaviota Argéntea.

La flora

Si a estas opciones para el caminante experimentado, o aquellos que buscan nuevos rincones de esparcimiento, les sumamos la flora y fauna terrestre estamos ante un verdadero rincón del paraíso ya que de todo lo hasta ahora comentado hemos de añadir el pino carrasco, sabinas, Enebros…junto a la avifauna: verdecillos, jilgueros, herrerillo capuchino, carbonero común… y los extraordinarios Halcón PeregrinoCernícalo Vulgar.

¿Te ha gustado este artículo? Compártelo