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Zahara
de los Atunes
La
hermosa localidad gaditana de zahara
de los atunes
Con
sus ocho kilómetros
de costa, playas de agua transparente y dorada arena, Zahara
de los Atunes –que debe su nombre a
la riqueza del sabroso pescado, el Atun- se muestra
ante el visitante alegre
y hospitalaria, cálida y llena de historia.
El paseo por el centro neurálgico, cuando ha
caído el sol, es cita obligada para los que
gusten del aperitivo antes la cena. Sus decenas de
bares y restaurantes típicos
para ese menester, sorprenden por la variedad de “tapas” y
por la alegría que reina en el ambiente. Muchos
ciudadanos europeos eligen este lugar para sus vacaciones
o segunda residencia en invierno, ya que al cálido
clima existente –una media anual de 17º C-
está el espíritu zahareño que,
como andaluz y buen gaditano, es alegre, extrovertido
y absolutamente propicio para las relaciones personales. Entra
en el Foro
de Zahara de los Atunes, conoce gente de la zona.
Cualquier
calle de la población, está llena de
historia. Al igual que sucede en otros municipios de
la comarca, el otoño e invierno trae la posibilidad
de paseos solitarios por sus playas (aunque
la temporada estival no llega a abarrotar la costa)
y los atardeceres se tornan en más bellos, si
cabe, por la diferencia de luz y temperatura inusuales
en el resto de la península, por esas fechas.
Las
fiestas mayores en honor a la Virgen del Carmen se
celebran en julio (del 12 al 16),
donde la pequeña virgen es procesionada por
la playa, junto a la gente que celebra bailes en su
honor. Nadie es extraño, la armonía reina
en el ambiente -sobre todo al involucrarse en la alegría
de la celebración-, la belleza de estas fiestas
se ensalza porque son tan auténticas como la
vida diaria.
La
zona más urbanizada de Zahara es Atlanterra Las
numerosísimas construcciones de apartamentos,
urbanizaciones y chalets (como los grandes chalets
de Playa de los
Alemanes) certifican
que esta zona se encuentra en plena expansión.
Si bien es cierto que en la parte baja de Atlanterra,
es donde se concentran los principales restaurantes de
playa y la infraestructura hotelera. La misma Playa
de los Alemanes carece de establecimientos
de restauración. El obligado camino a pie hasta
la playa, por pequeñas sendas entre las casas
y el final de la carretera en el Faro
de Camarinal (Faro de Gracia), ofrecen
un perspectiva de lo cuidado del entorno.