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Por
una parte, en primavera, los barcos y almadrabas atrapan
a los atunes cuando atraviesan el Estrecho de Gibraltar
en dirección al Mediterráneo, ésto
sucede en primavera. Los Palangreros y Barcos
de Cerco continúan capturándolo
allí, en la zona de reproducción, y aquellos
que escapan retornan y vuelven a cruzar el estrecho
en sentido opuesto.
El
Atún se pesca también en el Golfo de
Vizcaya, aunque aquí la técnica es
el Cebo Vivo. De todo el litoral del Norte de España,
sólo hay un puerto donde los pescadores son
especialistas en la captura del Atún Rojo:
Fuenterrabía, en pleno Golfo de Vizcaya y
separada de Francia por el Bidasoa. Aquí se
pescaba inicialmente con las técnicas del
Curricán y La Chapa, aunque el Cebo Vivo hizo
que dichas artes desaparecieran a principios de los
años 60.
Antes
de la gran expansión de la pesca, a medidados
del Siglo XX, las Almadrabas Atlánticas y Mediterráneas
capturaban al año 100.000 atunes rojos. En aquel
entonces el Atún sostenía una importante
industria de conservas, consumo fresco y salazón.
Hoy en día, la rentabilidad de las almadrabas
-con unas capturas de alrededor de 2000 toneladas/año,
se debe al valor que alcanza la carne del Atún
en el mercado
japonés, para el consumo en crudo. El conocido
mercado del Sashimi. Los barcos congeladores japoneses
llegan a los puertos españoles -durante la primavera-
para adquirir la producción de las almadrabas en la
fase del pescado hacia el Mediterráneo. Éstas
se transbordan directamente, o por camión, al barco
japonés donde es descuartizado y congelado.
Antes
de que se rompiera la aparente estabilidad de los recursos
del Atún Rojo del Atlántico, la captura
anual -en la zona oriental- era de 2000 toneladas/año.
A partir de 1970, coincidiendo con el descenso de las
pesquerias atlánticas, fueron aumentando las capturas
en el Mediterráneo hasta alcanzar -en 1994- los
mismos niveles que se registraban a mediados de los años
50 en el Atlántico Oriental. La desaparición
de pesquerías tradicionales como las Almadrabas
y El Cerco -en el Norte de Europa- sumado a la crisis
de las pesquerías del Atún Rojo del Atlántico
Occidental, trajo como consecuencia la adopción
de las primeras medidas de ordenación para la
conservación del recurso. Esta disposición
fue aprobada en 1975 por la Comisión Internacional
para la Conservación del Atún Atlántico.
Años más tarde, las medidas de restricción
de pesca serían todavía más severas
al aceptarse cuotas de captura para la pesca del Atún
Rojo del Atlántico Occidental, que después
de doce años todavía llevan a la práctica
Canadá, Estados Unidos y Japón.
EL TAMAÑO MINIMO Y LA PESCA RESPONSABLE
En
las pesquerías mediterráneas, y como consecuencia
del constante aumento de la flota atunera, la mortalidad
de "juveniles" se ha incrementado gradualmente.
Hay informes que reflejan la muerte de millones de atunes
menores de 2 kilos.
La
medida del tamaño mínimo, de 6,4 kg,
sólo se ha hecho efectiva en determinados casos:
en las Almadrabas y algunas pesquerías de anzuelo.
con
la colaboracion de La Barbateña |